jueves, 1 de diciembre de 2016

No sean perros mudos....

Una de las frases del Hermanito Carlos que mas me ha marcado en toda mi vida es aquella que parafracea a Is. 56, y que dice: "No se puede ser perro mudo, centinela dormido o pastor indiferente...." 
Aún en la pobreza de mi seguimiento al Resucitado trato siempre de llevar adelante esta premisa, hoy rezando, pensando, buscando encontré un fragmento de una homilia de Mons. Romero:



219. Perros mudos
Es terrible la misión del profeta; tiene que hablar aunque sepa que no le van a hacer caso. Si no le hacen caso, se perderán por su culpa, pero el profeta salvó su responsabilidad; hubo quien le dijera: «Esto dice el Señor».
Y si, gracias a Dios, el malvado lo escuchó, se salvará él y también será gloria del profeta que le predicó. No podemos callar, queridos hermanos, como Iglesia profética en un mundo tan corrompido, tan injusto. Sería de veras la realización de aquella comparación tremenda: perros mudos. 
¿De qué sirve un perro mudo que no cuida la heredad?.
(Homilía 8 de julio de 1979, VII p. 65)

P. Pedro Dubois, Pastor y Profeta...


Luego me acorde de tantos pastores que han dado la vida por su pueblo siguiendo las huellas del Bienamado hermano y Señor Jesús, desde el contemplar nazareno uno de ellos es el padre Pierre Dubois, quién en las barriadas humildes de Chile no dudo nunca en proteger con su cuerpo a los pobladores de La Victoria en los duros tiempos del tirano Pinochet...




 




 ...evitando un allanamiento militar de su Colonia, La Victoria ... 










....Este es el Pastor bueno, el que da la vida por sus ovejas....

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